




La televisión genera en el campo analítico una especie de fascinación indagatoria. Esto lleva a que a veces se cometa el error de pensar sólo en el objeto y anular la perspectiva teórica. En este sentido, el libro no habla sobre la televisión, sino sobre la discursividad televisiva. A lo largo de sus páginas nos encontraremos con conceptos y problemáticas afines a la discursividad. Dice Gastón Cingolani, su editor: "En definitiva, estos trabajos -en conjunto, y sin habérnoslo propuesto de antemano- tal vez recojan o evidencien un cierto estado del arte. Si bien la televisión en nuestras sociedades lleva algo más de medio siglo [...] la conformación de su discursividad como objeto de análisis es algo todavía reciente, de la que muy poco se había dicho hasta bien comenzada la década de 1980, y de la que queda aún mucho más por indagar".