




Este libro se propone reflexionar sobre las políticas públicas que llevaron a la construcción del sistema de educación agrícola en la región pampeana y la evolución de la relación Estado, educación y sociedad rural, desde 1897 en que se creó la escuela práctica de Santa Catalina hasta 1955, año de quiebre de la experiencia nacionalista y popular peronista. La finalidad es lograr la interacción entre la historia educacional y la historia socioeconómica rural, que permita enriquecer el análisis, darle complejidad y proporcionar nuevos núcleos temáticos a debatir.
Desde fines del siglo XIX diversos sectores demandaban al Estado que organizara la enseñanza especializada y estableciera una orientación agrícola en la escuela primaria rural, como una de las estrategias para asentar a la familia en la campaña, evitando su migración a la perniciosa ciudad. En ese sentido se pronunciaban legisladores, agrónomos, docentes y entidades representativas de los productores cuyas ideas sobre la familia rural, su encuadramiento social y su educación se reflejaron en variados proyectos.
La lectura crítica de esas propuestas dirigidas en particular a los más jóvenes y a las mujeres, a través de la enseñanza elemental, media y del hogar agrícola en un contexto socioeconómico cambiante es el objetivo de este estudio, que se propone aportar a la comprensión de la evolución del agro pampeano en el largo plazo. Las iniciativas estaban dirigidas a la población rural, efectivamente dedicada a actividades agropecuarias y que brindara posibilidades de estabilidad familiar, aunque en lo fáctico gran parte de los receptores de esta instrucción provenían de las ciudades. Más allá de las particularidades subregionales, destacamos las coincidencias en cuanto a las ideas y fundamentos que sustentaban la enseñanza agrícola en la región, tomando cuando es necesario como caso testigo la provincia de Buenos Aires.