




En Nochebuena, Marie Stahlbaum espera, acurrucada en la oscuridad con su hermano Fritz, la llegada del Niño Jesús. Cuando sus padres abren la puerta del salón, se encuentran ante una imagen maravillosa: un árbol de Navidad iluminado por cientos de velitas y cargado de los juguetes y golosinas más estupendos que se pueda imaginar. El Padrino Drosselmeier ha construido un fabuloso castillo por el que pasean y danzan elegantes damas y caballeros. Fritz ha recibido un astuto zorro rojo y un batallón de húsares con espadas y caballos de plata. Pero Marie se enamora del último y aparentemente insignificante regalo escondido bajo el árbol: el Cascanueces.
Lectores de todas las edades podrán disfrutar de este libro, donde al texto complejo, brillante, imaginativo de E. T A. Hoffmann se suman los dibujos de Roberto Innocenti, un ilustrador genial. El encanto y la magia de la Navidad han sido plasmados de modo magnífico. Un interesante plus experiencial es leer el libro con la música de fondo creada en 1892 por Tchaikovsky para el ballet que lleva el mismo nombre.