




Un ladronzuelo pierde su billetera mientras huye después de intentar robar unos libros de bolsillo en la tabaquería donde Auggie trabaja. Auggie llega a su casa con la intención de devolverle la billetera y hacer su buena acción, movido por el espíritu navideño reinante. Pero quien le abre la puerta no es el ladronzuelo, sino su abuela ciega, quien confunde a Auggie con su nieto. Auggie no la contradice. Ambos deciden jugar el juego del nieto y la abuela y pasar Navidad juntos.
Paul Auster primero publicó este relato en el diario The New York Time, el 25 de diciembre de 1990. Aparece publicado en Smoke & Blue in the face, y tiene una versión cinematográfica dentro de la película titulada Cigarros.