




Es evidente que los niños y adolescentes tienen derechos, y también que desde hace mucho tiempo los organismos internacionales y las leyes nacionales se han ocupado de ellos con la intención de protegerlos. Sin embargo, se advierte que esos derechos tantas veces declarados son vulnerados con demasiada frecuencia.
Desde el teatro y la metodología del juego teatral, accionando y reflexionando sobre si son respetados o vulnerados los derechos estipulados por la Convención de los Derechos del Niño, indagando en las causas y consecuencias, se puede construir sentido de vida.
Vivenciando la metodología del juego teatral, los niños y jóvenes pueden expresar y comunicar lo que sienten y piensan, dramatizando situaciones, historias donde se sientan identificados, buscando en el espacio de reflexión. La posibilidad de cambio de transformación que da el ejercicio de valores positivos como actitud individual y social.
También es necesario trabajar la indagación, acción y reflexión con los multiplicadores de modelos: familiares, docentes, agentes comunitarios y de salud, etcétera. Hay un mundo que construir, desde lo más próximo y cercano, con derechos y responsabilidades, con paz, justicia y verdad.Los niños merecen un mundo donde sea posible vivir con dignidad. Hay que asumir el compromiso.