



La tecnología, cualquiera sea la definición que queramos dar a este nuevo demiurgo de las sociedades modernas, es la cara actual de la artificialidad y rige nuestras vidas en una medida aún mayor de lo que habitualmente nos damos cuenta.
Del mismo modo en que nuestros antepasados vieran a los dioses de la Antigüedad alternativamente como benéficos o amenazadores, hoy hemos transformado la tecnología en un nuevo poder mítico. Al mismo tiempo, entendemos poco de ella, no sólo porque el funcionamiento de los miles de aparatos que nos rodean escapa a nuestra comprensión, sino porque no entendemos las fuerzas que movilizan su continuo avance y porque constituye un sistema complejo y multifacético. El Impacto tecnológico va mucho más allá de los artefactos. Condiciona todos nuestros actos, aún aquellos de la vida diaria que menos parecen estar relacionados con la tecnología. Y ésta se introducirá cada vez más en nuestra cotidianeidad y en nuestra intimidad.
Este libro procura mostrarnos esa omnipresencia de la tecnología; no para convencernos de que eso es bueno, ni para denunciar sus excesos, sino para que conozcamos de qué se habla al debatir los grandes temas polémicos de nuestro tiempo -sean éstos políticos, ecológicos, económicos o éticos-, porque todos involucran definiciones tecnológicas de algún tipo.
Más sobre esta obra
La ciencia, entre dios y la razón, Página 12, 30 de abril de 2004.
Me parece interesante la propuesta del Ing Buch, de quien he leído otras publicaciones , sobre todo dentro de la oferta de este sitio del ministerio que se olvida que el hecho tecnológico es mucho más amplio que el mundo de las TIC. Considero lamentable que todas las demas publicaiones sobre tecnología caigan en un reduccionismo tan cercano a los interese comerciales.Por supuesto voy a leer a Buch.