



Los servicios de referencia tienen como misiones principales buscar, localizar y difundir la información contenida en cualquier soporte físico, respondiendo a las necesidades de sus usuarios.
El bibliotecario referencista deberá, en consecuencia, saber seleccionar una adecuada y apropiada colección de fuentes de consulta. Teniendo en cuenta el incremento de los costos de las fuentes de referencia y la proliferación de formatos y de títulos, se ha centralizado la atención sobre la importancia de una aproximación temática al desarrollo de la colección de referencia que responda a las necesidades y demandas de la comunidad a la que atienden.
Es importante establecer las formas de comunicación directa o indirecta con el usuario, en el marco de los elementos que componen el proceso de referencia para lograr que las bibliotecas alcancen sus objetivos.
Estos procesos y servicios deben incluir etapas evaluativas, tanto de las fuentes de una colección –especialmente a través de los criterios de evaluación de fuentes–, como de las tareas de recuperación y difusión de la información.
Es de tener en cuenta también la influencia de las tecnologías en el quehacer del referencista y en las obras de referencia, destacando las posibilidades que brindan las mismas en capacidad de búsqueda y en la potenciación de servicios.
Esta obra, dirigida al estudiante de bibliotecología y al personal de las bibliotecas, está acompañada por abundantes ejercicios de autoevaluación y ejercitación, de manera que los conceptos expuestos se incorporen con facilidad en los mismos.