Contratapa - Reseñas bibliográficas
Para un programa de historia intelectual y otros ensayos

Tapa libro Para un programa de historia intelectual y otros ensayos

Autor: Carlos
Altamirano

Editorial: Siglo
XXI

Año de edición: 2005

ISBN: 987-1220-27-8

Cant. de páginas: 136



Por Cecilia Sagol

En un momento en que la historia está en el tapete, en que los historiadores deben salir a demostrar que no se trata de un mero relato entretenido del pasado sino que es una disciplina compleja, vinculada a otros saberes sociales, que requiere rigor, pensamiento e investigación, un texto como esta compilación de ensayos de Altamirano es un programa, un modelo, una respuesta.

Es un libro interesantísimo, escrito en un lenguaje claro, destinado a cualquier lector interesado en la historia argentina, en la política, en la vida social e intelectual del pasado. Es un libro para pensar cómo se ha pensado en este país, para ordenar los debates de ideas que tuvieron lugar en los siglos XIX y XX, para ver cómo se ha debatido –es decir, por qué se ha peleado-.

El libro Para un programa de historia intelectual y otros ensayos se enmarca en la línea de la historia intelectual.

El capítulo 1 es una definición y presentación del enfoque teórico y sus complejidades. La historia intelectual es un campo de trabajo –más que una disciplina– emparentado con la historia política, con la línea de trabajo de historiadores y pensadores franceses, con los nuevos desarrollos historiográficos de la segunda mitad del siglo XX, con el giro lingüístico.

El capítulo 2 es un ensayo sobre el Facundo, de Sarmiento, que es analizado desde varias perspectivas: en el marco de la historia intelectual particular del propio Sarmiento; en el marco de la historia argentina; en el marco del pensamiento mundial de esa época. En ningún momento se piensa en este ensayo al Facundo como “producto de todas estas cuestiones” sino como un producto singular, que ofrece una representación imaginaria y fundante de la Argentina que va a persistir y transformarse de allí en adelante.

El capítulo 3 se refiere a la relación de las elites intelectuales con la cultura popular;

El 4 analiza el peso de la inmigración en la tradición de pensamiento de nuestro país para pensar su propia historia.

El 5 se dedica a rastrear el sentido de América latina como concepto en las visiones de la Argentina del siglo XX.

Hay varias entradas posibles para reseñar y comentar este libro. Nos parece en este momento relevante pensar qué tiene un texto como el de Altamirano que no tienen los textos best sellers de historia actual. La diferencia es notable y vale la pena centrar la reseña de este libro en este aspecto, aunque obviamente no lo agota.

1. El libro puede leerse por lo menos de dos maneras:

-el lector encontrará información sobre el desarrollo de las ideas, como por ejemplo las de Echeverría, Sarmiento, José Luis Romero, Martínez Estrada, los hermanos Irazusta, entre otros pensadores relevantes para la historia argentina;

-el lector encontrará información acerca de qué es la historia intelectual, cómo se lleva a cabo y qué resultados puede ofrecer.

Hay incluso una tercera lectura que consiste en pensar el mismo libro de Altamirano con los ejes de historia intelectual que él mismo viene planteando en el libro. Es un texto que deja puertas abiertas, que invita a continuar pensando.


2. Los textos de Altamirano no intentan explicar “la verdadera historia”, “la historia de la Argentina”, como si tal objeto existiera. Se trabaja en otro nivel. En todo momento se habla de “cómo los autores pensaron la Argentina”, de cómo imaginaron e “inventaron” ideas y conceptos. Así lo especifica incluso en el prefacio:

No creo que el objeto de la historia intelectual sea restablecer la marcha de ideas imperturbables a través del tiempo. Por el contrario, debe seguirlas y analizarlas en los conflictos y los debates, en las perturbaciones y los cambios de sentido que les hace sufrir su paso por la historia. Las ideas, envueltas como están en las contingencias de las pasiones y los intereses se alteran...

3. Los textos de Altamirano recurren a fuentes documentales de primera mano. Como en la historia tradicional, en una historia intelectual las fuentes son directamente el objeto de estudio. Sin embargo, el aporte del desarrollo historiográfico de las últimas décadas ha contribuido a que los análisis no caigan en una lectura contenidista a partir de varias operaciones analíticas:

Mirar la forma, analizar la retórica, las imágenes –con ojos ya cercanos a la crítica literaria- como elementos significativos de una ideología, de un pensamiento. Como se observa en el ejemplo de Esteban Echeverría que Altamirano presenta en el capítulo 1.

“Es frecuente que Echeverría se refiera a la realidad americana con imágenes que evocan lo corporal (...)”, señala el autor, y en un breve análisis se muestra cómo las partes del cuerpo son en el pensamiento de Echeverría palabras cargadas de valor.

En esta línea, las palabras no tienen significados inertes a través del tiempo. Esto es particularmente relevante para conceptos políticamente centrales como por ejemplo “pueblo”. Una de las críticas que puede hacerse a la “historia best seller” es que utiliza “el pueblo” como una realidad, inmutable a través del tiempo. Para una perspectiva distinta se podría leer el capítulo 3 de este libro, “Intelectuales y pueblo”, para observar cómo el concepto se ha utilizado de muchas maneras en medio de debates, acusaciones y textos que buscaban en este plano su legitimidad en el marco de la historia política del siglo XX, fuertemente signada en este tema por el peronismo.

Por lo que veníamos diciendo, el lector no encontrará “la verdad histórica”, ni “lo que realmente pasó” ni “lo que nadie le quiso contar”, sino un recorrido sobre un elenco de intelectuales que pensaron sobre la Argentina desde la política, las letras, las ciencias sociales y historia, en medio luchas de poder que se manifestaron en debates, lecturas, escrituras y publicaciones. Y encontrará las bases sobre cómo pensar las ideas desde una perspectiva plural e histórica que revisa textos y voces que fueron públicas y los organiza para encontrarles un sentido.

Para seguir leyendo

Falsos mitos y viejos héroes
Se trata de una crítica a la historia “best seller”

El rastreador de ideas, cómo seguirle la huella a la historia intelectual y sus precursores
Otras reseñas del libro de Carlos Altamirano

Orden político y ciudadanía. Problemas y debates en el liberalismo argentino en el siglo XIX, Elías José Palti, Universidad de California en Berkeley - Conicet
Trabajo realizado bajo el enfoque de la historia intelectual.


Entrevista a Roger Chartier


El paradigma común de los historiadores del siglo XX,
por Carlos Barros, Universidad de Santiago

Curriculo del autor

Publicado por:Cecilia Sagol | 06-Ene-2006| Ciencias Sociales - Recomendados educ.ar


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