



Autor: Alice
Calaprice
A menudo nos sorprende el ingenuo estupor y la curiosidad ilimitada de los niños, así como las preguntas que nos formulan. Sus cartas resultan siempre fascinantes, sobre todo si van dirigidas a un personaje célebre. En Querido profesor Einstein, Alice Calaprice ha recopilado una preciosa serie de más de sesenta cartas de niños, gasta ahora inéditas, remitidas al científico mñas insigne de todos los tiempos. Obviamente, Einstein no pudo responder a todas las cartas que recibió, pero cuando lo hizo reveló la cara humana más íntima del gran personaje público que fue, un hombre que, si bien dedicaba su tiempo a la contemplación de la matemática y la física, era muy amigo de los niños y disfrutaba enormemente de su compañía. Las epístolas infantiles dirigidas a Einstein, ya fueran parte de proyectos escolares, fruto de la curiosidad o de la instigación paterna, son divertidas, enternecedoras y en ocasiones increíblemente precoces.
Como complemento de la correspondencia se presentan fotografías maravillosas que muestran a Einstein rodeado de niños, llevando un tocado indio, portando su propio guiñol o ataviado con unas zapatillas de peluche, entre otras imágenes fascinantes, muchas de ellas hasta ahora inéditas.
Este sorprendente epistolario -que incluye además un prólogo de Evelyn, nieta de Einstein, una biografía, una cronología de la trayectoria del científico y un ensayo de Robert Schulmann, estudioso de Einstein, sobre la filosofía pedagógica del gran científico- es una pequeña joya tanto para profesores como para padres y jóvenes científicos en ciernes.