



Autor: Jorge
Colombo, Sebastián LipinaEntre las consecuencias más devastadoras de la pobreza, sin duda la condena a que se somete a la población infantil resulta uno de sus más nefastos rostros. La insuficiencia alimentaria, sumada a la falta de contención y de estímulo físico, social y emocional, supone un conjunto de riesgos para el desarrollo infantil. Entre ellos, las deficiencias en el desarrollo cerebral y mental del niño –con el compromiso cognitivo y de interacción social que traen aparejados– constituyen uno de los mayores peligros, que impactará luego a lo largo de su vida adulta.
Este libro recoge los resultados de la investigación dirigida por el Dr. Jorge A. Colombo, a cargo de un numeroso plantel profesional, comenzada en 1996 y prolongada a lo largo de nueve años. Tuvo como intención inicial analizar el impacto de la pobreza sobre la salud física y mental de los niños, basándose en diseños conceptuales y metodológicos que incorporan marcos teóricos vigentes en la neurociencia. Una vez concluida la fase diagnóstica –en la que se verificaron las dificultades en el desempeño cognitivo por parte de la mayoría de aquellos niños de hogares con necesidades básicas insatisfechas–, se planteó la importancia de generar un instrumento –cuyos efectos a su vez pudieran ser evaluados– dirigido a modificar y mejorar este desempeño. Así surgió el Programa de Intervención Escolar (P.I.E.), desarrollado por la Unidad de Neurobiología Aplicada (dependiente del CEMIC), cuyos fundamentos, metodología, resultados y alcances se exponen en esta obra. A través de su implementación pudo comprobarse que el perfil cognitivo en los niños sometidos a un contexto de riesgo social no es necesariamente irreversible.
En este sentido, la obra de Jorge A. Colombo y Sebastián Lipina viene a arrojar una luz sobre un tema que nos afecta a todos como sociedad y a los sectores dirigentes en particular. Las numerosas consultas de funcionarios, investigadores, profesionales, organizaciones no gubernamentales, autoridades escolares y particulares que tuvieron conocimiento de este programa y que mostraron interés por su implementación en otros contextos y regiones, indicaron la conveniencia de dar a conocer los hallazgos y las posibilidades que ofrece. Es de esperar que el fruto de este esfuerzo colectivo se multiplique en todo lugar donde existan niños en condiciones de riesgo social.